Es sábado por la tarde, llega un cliente de siempre por el producto que más vendes y tienes que decirle: "se me acabó, pero para el lunes ya llega". Él asiente, compra en otro lado y tú pierdes algo más que una venta: pierdes la costumbre de que te busque primero. Muchos comerciantes se preocupan por el inventario que sobra, pero el que falta es igual de caro, solo que no se ve en ningún lado.
El producto que no tienes también te cuesta
Cuando un producto se agota no queda registro de lo que dejaste de ganar. No hay recibo, no hay merma, no hay nada que cuadrar. Por eso el desabasto pasa desapercibido, aunque sea justo en tus productos de mayor rotación, los que sostienen tu flujo de efectivo.
Si tu producto estrella deja una ganancia de $15 por pieza y vendes 10 al día, tres días sin existencia son $450 que no regresan. Ahora piensa en cuántos productos se te acaban en un mes sin que lo notes.
Resurtir por "se me ve poquito" ya no alcanza
La costumbre de mirar el anaquel y decidir por intuición funciona mientras vendes poco y recuerdas todo. En cuanto el negocio crece, falla por tres razones: el ritmo de venta cambia por temporada o por quincena, tu proveedor no siempre llega en el día prometido y tú no puedes estar revisando cada estante todos los días.
La solución es dejar de preguntarte "¿ya se me acabó?" y empezar a preguntarte "¿cuándo debo pedir?". Para eso existe el punto de reorden.
Cómo calcular tu punto de reorden en tres pasos
La fórmula que cualquier tienda puede usar: lo que vendes por día multiplicado por los días que tarda tu proveedor en llegar, más un colchón de seguridad.
- Venta diaria promedio: Cuenta cuántas piezas vendes en un día normal, usando el último mes y no un día excepcional.
- Días de entrega del proveedor: Considera el tiempo real que tarda en surtirte, incluyendo los retrasos que ya conoces, no el que te promete.
- Colchón de seguridad: Agrega entre uno y tres días extra de venta para absorber un fin de semana atípico o una entrega tardada.
Por ejemplo, si vendes 8 refrescos de 600 ml al día, tu proveedor tarda 2 días y quieres un colchón de 2 días, tu punto de reorden es 32 piezas: cuando el estante baje de ahí, es momento de pedir.
Prioriza: no todos los productos merecen la misma atención
No necesitas calcular esto para los 800 productos de tu tienda. Empieza por los 20 que más vendes, que normalmente generan la mayor parte de tus ingresos. Para el resto basta una revisión semanal. Con ese solo cambio ya vas a notar menos faltantes y menos compras de emergencia a precio más caro.
Deja que el sistema vigile por ti con Skala
Hacer estos cálculos a mano es posible, pero requiere disciplina y tiempo que casi nadie tiene entre atender, cobrar y surtir. Skala es el Punto de Venta (POS) en la nube para PyMEs mexicanas que lleva tu inventario en tiempo real: cada venta descuenta existencias al instante, así que siempre sabes cuánto te queda de cada producto, sin contar nada a mano.
Con los reportes y analíticas de Skala ves cuáles son tus productos de mayor rotación y cuánto vendes de cada uno, justo la información que necesitas para fijar tu punto de reorden. Y con los cortes de caja y la facturación CFDI integrados, todo tu negocio queda en un solo lugar.
No esperes a que el siguiente cliente se vaya con las manos vacías. Prueba Skala y haz que tu inventario trabaje para ti, no al revés.
